0neuronas
Ni como, ni dejo comer.
Bueno, no, en realidad, yo sí que como. Y además lo hago de puta madre.
Pero cuando los que están a mi lado intentan llevarse cualquier cosa a la boca... STOP!
Jejeje, ahí estoy yo, vigilante. Impidiendo desmanes peligrosos para la dieta común.
Hasta ahí podíamos llegar.
¿Que cómo tengo tan poca vergüenza?
¿Vergüenza qué es?
martes, 25 de noviembre de 2008
lunes, 24 de noviembre de 2008
0neuronas
“¡Qué más da! Todo vale, tío, sí, y del que menos te lo esperas es quien, precisamente, más te la clava”.
Y por si no te habías enterado, el hombre sigue siendo un lobo para el hombre y toda una retahíla enorme de tópicos que si los suelto todos aquí juntos voy a parecer un futbolista en rueda de prensa tras un partido.
En una selva oscurísima donde impera una cruel, feroz y sanguinaria ley del más fuerte van quedando cadáveres al paso de ciertos depredadores que, claro, no pierden ni una milésima de segundo en pararse a mirar a su alrededor. “¿Pa qué?”.
Mirar a los ojos a la gente es un ejercicio en peligro de extinción. Ahora lo que se lleva es ir al Centro Wellness y salir mirando el ombligo de uno mismo y atusándose el pelito. La gente que te mira a los ojos y se dejan mirar dentro de los suyos empiezan a ser pocos, muy pocos, poquísimos. Cada vez hay más personajes que escudándose en un papelito, tras un monitor o incluso tras una corbata se convierten en escurridizas criaturillas, con no poco poder a veces, por cierto.
“A ti lo que te pasa es que eres un pesimista, un derrotista y un catastrofista”. Eso. Todos los “istas” que quieras pero llevo razón.
Y ya sé que esto es lo que hay.
Pero, al menos, déjame quejarme. Coño.
“¡Qué más da! Todo vale, tío, sí, y del que menos te lo esperas es quien, precisamente, más te la clava”.
Y por si no te habías enterado, el hombre sigue siendo un lobo para el hombre y toda una retahíla enorme de tópicos que si los suelto todos aquí juntos voy a parecer un futbolista en rueda de prensa tras un partido.
En una selva oscurísima donde impera una cruel, feroz y sanguinaria ley del más fuerte van quedando cadáveres al paso de ciertos depredadores que, claro, no pierden ni una milésima de segundo en pararse a mirar a su alrededor. “¿Pa qué?”.
Mirar a los ojos a la gente es un ejercicio en peligro de extinción. Ahora lo que se lleva es ir al Centro Wellness y salir mirando el ombligo de uno mismo y atusándose el pelito. La gente que te mira a los ojos y se dejan mirar dentro de los suyos empiezan a ser pocos, muy pocos, poquísimos. Cada vez hay más personajes que escudándose en un papelito, tras un monitor o incluso tras una corbata se convierten en escurridizas criaturillas, con no poco poder a veces, por cierto.
“A ti lo que te pasa es que eres un pesimista, un derrotista y un catastrofista”. Eso. Todos los “istas” que quieras pero llevo razón.
Y ya sé que esto es lo que hay.
Pero, al menos, déjame quejarme. Coño.
viernes, 14 de noviembre de 2008
0neuronas
En un hormiguero el orden es lo más importante. Si cada hormiga hace lo que la da la gana, al final, la cosa se vuelve un desastre. Desastre, lío, descontrol... CAOS! Y bueno, luego pasa lo de siempre, que hay 3 ó 4 hormigas gilipollas que insisten en querer hacer bien las cosas, pero como las demás hormigas son una inútiles o unas hagoloquemedalaganaypunto... Pues tenemos que esas 3 ó 4 hormigas gilipollas acaban queriéndose ir a otro hormiguero.
Le dice la Hormiga Reina a una de las 3 ó 4 hormigas gilipollas: "Coño, me acabo de dar cuenta de una cosa, lo poquito que funciona en este hormiguero tan desordenao ES GRACIAS A VOSOTRAS!". Po zí, como decía el jorobao mariquita. ¿Y qué?, como digo yo...
Al final, las chunguísimas hormigas torpes y las haréloquemesalgademispartes van a su bola y las 3 ó 4 hormigas gilipollas siguen (y seguirán) jodiditas.
En un hormiguero el orden es lo más importante. Si cada hormiga hace lo que la da la gana, al final, la cosa se vuelve un desastre. Desastre, lío, descontrol... CAOS! Y bueno, luego pasa lo de siempre, que hay 3 ó 4 hormigas gilipollas que insisten en querer hacer bien las cosas, pero como las demás hormigas son una inútiles o unas hagoloquemedalaganaypunto... Pues tenemos que esas 3 ó 4 hormigas gilipollas acaban queriéndose ir a otro hormiguero.
Le dice la Hormiga Reina a una de las 3 ó 4 hormigas gilipollas: "Coño, me acabo de dar cuenta de una cosa, lo poquito que funciona en este hormiguero tan desordenao ES GRACIAS A VOSOTRAS!". Po zí, como decía el jorobao mariquita. ¿Y qué?, como digo yo...
Al final, las chunguísimas hormigas torpes y las haréloquemesalgademispartes van a su bola y las 3 ó 4 hormigas gilipollas siguen (y seguirán) jodiditas.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Inauguramos 0neuronas.
El título lo dice todo amiguitos, así que no hace falta añadir nada más, no?
Además, los que me conocéis ya debéis saber a estas alturas que no doy pa más.
Por ahora estoy en período "estocómocoñofunciona", por lo que no debéis esperar demasiado de este blog hasta que entre en la siguiente fase: "yalevoycogiendoeltruco".
Lo dicho, no dejéis de visitar este rincón de vez en cuando porque promete...
El título lo dice todo amiguitos, así que no hace falta añadir nada más, no?
Además, los que me conocéis ya debéis saber a estas alturas que no doy pa más.
Por ahora estoy en período "estocómocoñofunciona", por lo que no debéis esperar demasiado de este blog hasta que entre en la siguiente fase: "yalevoycogiendoeltruco".
Lo dicho, no dejéis de visitar este rincón de vez en cuando porque promete...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)